Cultura y medios

Cultura y medios

  • Visibilizar las opiniones, las contradicciones, las polémicas es un recurso valioso para enriquecer el discernimiento. Foto de archivo
    Visibilizar las opiniones, las contradicciones, las polémicas es un recurso valioso para enriquecer el discernimiento. Foto de archivo

Contribuir al discernimiento sobre las calidades de las propuestas de pretensiones artísticas es uno de los aspectos destacados del Informe de la Comisión de cultura y medios presentado y analizado en el más reciente Consejo Nacional de la UNEAC como parte de los preparativos del Noveno congreso de esa entidad que tendrá lugar en el 2019.

Dotar a los públicos de los instrumentos para poder tener una valoración crítica de  programas radiales y televisivos, películas, espectáculos y libros y no dejarse arrastrar por las tendencias menos edificantes, porque no contribuyen al crecimiento humano, es una vieja aspiración de las artes, no sólo en nuestro país, sino desde el surgimiento mismo de ellas.

Las primeras influencias  que condicionan el gusto comienzan en el seno familiar, pero la escuela debe ofrecer opciones culturales que contribuyan a enriquecer la capacidad de apreciación más allá de las clases televisadas de música y artes plásticas que forman parte del programa educativo desde las primeras edades.

Con razón el Informe señala la necesidad de una mayor y efectiva colaboración con el Ministerio de Educación que convierta en realidad la aspiración de que la escuela sea el primer centro cultural de la comunidad al cual pueden contribuir significativamente los intelectuales y artistas residentes en cada zona, para empezar.

Recitales, conciertos, exposiciones, presentaciones de libros y películas en las escuelas es un buen camino para crear un nexo entre los más jóvenes y la creación artística, también aprovechando la existencia de computadoras en los centros educacionales la proyección de materiales audiovisuales que utiliza La mochila, por ejemplo.

Todas esas son posibilidades a usar apelando al conocimiento como vía para distinguirvalores, a la par de lo que se haya desarrollado en cada sitio en el programa de cultura comunitaria, pero los medios masivos tienen una alta responsabilidad no sólo con la programación que ofrecen, también por los espacios dedicados a análisis, valoraciones, críticas  y a hacer visible la polémica constante que se genera sobre las producciones con propósitos artísticos.

El intercambio de opiniones de especialistas con los públicos puede ser un atractivo para los oyentes y los televidentes, una manera de conocer de dónde parten los criterios de juicio para preferir una obra u otra y sobre todo de establecer un diálogo frecuente con la dinámica de consumo y preferencias.

El ICRT realiza un espacio con ese interés fuera de cámaras y micrófonos, el Noticiero cultural también se ocupa de analizar un tema semanal, pero no es suficiente, sobre todo no suficientemente llamativos  esos empeños para atraer a los que no suelen estar interesados que constituyen el gran desafío.

En la década del 80 se “visualizaron” grandes debates que conquistaron interés de los públicos y llevaron a pantalla y micrófonos a importantes intelectuales, especialistas, conocedores y destinatarios. Visibilizar las opiniones, las contradicciones, las polémicas es un recurso valioso para enriquecer el discernimiento.