Una esquina para la tarde de sábado

Una esquina para la tarde de sábado

  • 23 y M es un programa privilegiado por su extensión en pantalla y por su horario de salida los sábados al final de la tarde. Foto tomada de Portal de la Televisión
    23 y M es un programa privilegiado por su extensión en pantalla y por su horario de salida los sábados al final de la tarde. Foto tomada de Portal de la Televisión

El espacio televisivo 23 y M ha ido alcanzando con el tiempo la confirmación de su divisa propagandística: ¿Dónde si no?, sugerente interrogante que indica que es allí y no en otro sitio donde se podrá encontrar lo mejor y no solo lo que más “suena” del panorama cultural cubano.

Como se sabe no siempre la popularidad reconoce la calidad y lamentablemente la difusión excesiva de unas artes sobre las otras, de unos intérpretes sobre otros, de lo más simple sobre lo más elaborado condiciona el gusto de públicos limitados por sus marcos referenciales y por la falta de propuestas que puedan ampliarlos.

23 y M es un programa privilegiado por su extensión en pantalla y por su horario de salida los sábados al final de la tarde, dos posibilidades idóneas para que los televidentes que lo siguen conozcan la riqueza y variedad de la cultura artística cubana. Una tradición cultural que se ha visto incrementada con los resultados de la labor de las escuelas de arte en todo el país, las que han graduado a miles de jóvenes que unen talento y conocimiento en las distintas especialidades.

Aunque la música siempre ha tenido el cetro prioritario en el disfrute general, no sólo la llamada popular o bailable mantiene su prominencia, porque es particularmente llamativo como la denominada clásica, de concierto, sinfónica ha conseguido conquistar a públicos que la siguen gracias al surgimiento de grandes instrumentistas y agrupaciones de significativa calidad. Otro tanto ha ocurrido con el jazz. Y lo mejor es que de esa urdimbre han nacido también “fusiones” de muy notables atractivos.

Si en algún momento de su existencia 23 y M se inclinó más hacia un género que otro, ello es asunto del pasado porque ahora se pueden encontrar en sus propuestas sabatinas importantes figuras de todas las variantes sean de la música toda, de la danza, el teatro, la televisión, así como protagonistas de los más importantes eventos culturales de la nación.

Saber utilizar la popularidad conseguida en cualquier ámbito para contribuir a ampliar la información de los públicos sobre la diversidad de manifestaciones que pueden conocer y disfrutar debe ser una de las variables de conseguir en los medios masivos y en cualquier espectáculo de pretensiones artísticas.

23 y M cuenta además, para cumplir ese cometido, con la simpatía, la capacidad comunicacional, la “sandunga” de su conductora Edith Massola, multifacética actriz que se ha granjeado el favor de los públicos, que ha evolucionado con el programa y ha conseguido ir estableciendo un sello que valida el: “Si no es aquí, dónde si no” como referencia para encontrar los mejores exponentes del arte cubano en esa esquina. Porque, desde la pantalla convoca cada tarde de sábado y aunque tiene todavía detalles por pulir, merece ser reconocida por su buena evolución a favor de los destinatarios.